el don… | microrrelatos

eldon

 

Él tenía un poder único.

Algo que la humanidad entera hubiera deseado.

Tenía el don de generar los más vivos recuerdos y creerlos como si fueran ciertos.

Cada pensamiento, cada deseo, cada sueño, cada anhelo;
inmediatamente se veían transformados en la onírica pureza de un recuerdo.

Tenía incluso la libertad de descartar todo lo que no le fuera enteramente placentero.
De esta forma, vivía como suyos, miles de momentos;
que si bien nunca habían sucedido,
no dejaban de ser ciertos.

Así, inventando y creyendo.
Creando y sintiendo, todos sus recuerdos;
se dio cuenta que al final,
la vida no es más que un puñado de momentos.

Y que todos podemos vivir como queremos.

 

 

* Foto de thegospelcoalition.org

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un viajero… | microrrelatos

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Una mañana lo dejó todo.

Salió de su casa sin mirar atrás, sin saludar, sin dudar, ni pensar.

Todo su pasado se había desvanecido.
Todo lo que había amado, todo lo que había conocido, alguna vez sabido,
se había también desvanecido.

Sólo una idea recorría su mente, anidando en cada caricia, cada gesto, cada beso,
cada momento que salvaba del olvido.

Su cuerpo, ágil en latidos, le recordaba, a cada paso,
que ya sabía su destino.

Y en ese momento supo, en el fondo de su corazón,
que no hay excusas para el amor.

El amor es la excusa, para todo lo demás.

 

 

 

A mi vickyta por haberme hecho sentir así hace 5 años.
Y porque hoy sigo sintiendo lo mismo.

el despertar… | microrrelatos

ventana_rocio

Abrumado se despertó en esa cama.
Extraña, lejana.

La mujer de su vida aún dormía a su lado.

En la ventana empañada, el joven sol derretía el rocío de la madrugada.
No había recuerdos.
No había sueños.
Sólo el mareo de un nuevo despertar.
De una nueva mañana, de un nuevo comienzo.

Mientras se obligaba a dormir nuevamente,
encontró a sus hijos que le sonreían desde una instantánea.

De pronto se estremeció.
El recuerdo se hizo culpa y le paralizó el corazón.

Con el taladro de los “bips” monitoreando su alma,
cerró los ojos para siempre,
matando unas amargas lágrimas.

 

 

* Imagen de 4freephotos.com

penumbras… | microrrelatos

thailand
Una noche se despertó.
Después de un sueño casi eterno,
abrió esos tristes ojos presos de un amor perdido.

Sonámbulo hacia la ventana, con falsos pasos se movía,
mientras en su pecho retumbaban,
como ecos de otros tiempo,
vacíos latidos de emociones ya vividas.

Gritó con todas sus fuerzas.
Tanto que la voz no le salía.

Por eso nadie lo escuchó.

Sólo sus lágrimas testigos,
ese grito recordarían.

Sin embargo, a un océano de distancia,
una hermosa y triste joven
creyó escuchar, con un escalofrío,
el lejano y sordo “te amo”,
de un alma en agonía.

 

 

ojos apagados… | microrrelatos

ojosapagados

 

No hablaba, no soñaba, no respiraba, no vivía.

Los diagnósticos se sucedían como las melancólicas notas de una triste melodía.

Los especialistas buscaban, en la falsa paz de su mirada,
algún indicio que demostrara que aún estaba con vida.

Ni siquiera él sabía que pasaba, tampoco sabía que sentía,
sólo sabía que en el vacío de su pecho una trágica y dulce sensación lo consumía.

Su corazón ya latía en otro cuerpo, un cuerpo que todos sus suspiros consumía.

Un nostálgico y hermoso cuerpo que volaba entre recuerdos en un avión con destino incierto.

Un avión que no se sabía si volvía.